Maneras de vivir....una canción de Leño
- 12 feb
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Hay una edad en la que dejas de escuchar canciones… y empiezas a escucharte a ti mismo dentro de ellas. Y entonces te das cuenta de que aquello de las “maneras de vivir” no era solo una letra: era un manual sin instrucciones que nos colaron mientras creíamos que solo estábamos pasando el rato.
Porque claro, tú con veinte años pensabas que vivir era llegar tarde, dormir poco y creer que el lunes jamás iba a existir. Y ahora te ves pagando seguros, mirando la tensión arterial y diciendo frases como “yo antes no era así”. Mentira. Siempre fuiste así, solo que antes no dolía levantarse del sofá.
Lo curioso es que el espíritu sigue ahí. Ese impulso de mandar todo al carajo un martes cualquiera, de coger el coche sin destino claro, de sentir que la vida no puede ser solo contraseñas y reuniones que podrían haber sido un correo. El ochentero no envejece… se vuelve más selectivo con las batallas.
Y luego está el tema de la rebeldía. Antes era fácil: pelo largo, volumen alto y cara de pocos amigos. Ahora la rebeldía es otra cosa. Es apagar el móvil cuando todo el mundo espera respuesta inmediata. Es decir “no llego” sin sentir culpa. Es elegir una cerveza tranquila antes que una foto perfecta.
Porque sí, hemos cambiado. Ya no vivimos con prisa por demostrar nada. Hemos aprendido que algunas maneras de vivir no son correr más, sino parar mejor. Que no hace falta entenderlo todo, solo sentir que todavía hay algo dentro que se mueve cuando suena esa guitarra.
Y te sorprendes sonriendo, pensando que quizá el verdadero secreto era ese: no tomarse demasiado en serio, seguir a tu manera
, un poco libre, y recordar que cada uno tiene su forma de estar en este mundo. Algunas más elegantes, otras más salvajes… pero todas igual de válidas mientras te hagan sentir vivo.
Así que aquí seguimos. Un poco más cansados, bastante más irónicos y con la sospecha de que, aunque cambien los tiempos, ciertas canciones siguen siendo ese espejo incómodo que te recuerda quién fuiste… y quién, en el fondo, sigues siendo.



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